Las notas no dicen nada. Un ranking lo dice todo: qué has jugado, cómo lo ordenas, y cuánto pesa tu opinión cuando se pone en contexto. Crea el tuyo y que hablen los datos.
Añade juegos, arrástralos, y crea la lista que demuestra a qué has jugado y en qué orden lo pones. Tan fácil como tener una opinión — pero con pruebas.
Tu ranking es tu currículum gamer. Cada posición es una decisión. Cada juego que subes o bajas dice algo sobre ti. Y lo mejor: puedes cambiarlo cuando quieras, porque cambiar de opinión con datos nuevos no es ser indeciso — es tener criterio.
Filtra por saga, por año, por plataforma. Un solo ranking, infinitas formas de mostrar quién eres.
Decir que el VII es el mejor es fácil. Pero si has jugado a los 16 y sigue siendo tu #1... eso es otra cosa. Filtra por saga y demuestra que tu opinión tiene peso.
Tu GOTY no es un voto en una encuesta. Es una posición en un ranking con contexto. Qué jugaste, cómo lo ordenas, y por qué ese juego está arriba.
Empieza tu ranking en 2 minutos. Y la próxima vez que alguien diga que el Zelda es el mejor juego de la historia, tú tendrás un ranking de 50 juegos para responderle.